miércoles, 12 de junio de 2013

Paralelo -a sangre fría-

Por: Jhon Correa Serna.

En este texto voy hacer un paralelo de los personajes principales de la novela “A SANGRE FRÍA” del autor Truman Capote entre el filme “A SANGRE FRÍA” que fue dirigido por el director Jonathan Kaplan. Además mencionare personajes que no aparecieron en la película, pero que fueron esenciales en la investigación de Capote.

El autor Truman Capote describe Herbert William Clutter de la siguiente manera; “tenía cuarenta y ocho años y, como resultado de un reciente examen médico para su póliza de seguros, sabía que estaba en excelentes condiciones físicas. Aunque llevaba gafas sin montura y era de estatura mediana —algo menos de un metro setenta y cinco— el señor Clutter tenía un aspecto muy masculino. Sus hombros eran anchos, sus cabellos conservaban el color oscuro, su cara, de mandíbula cuadrada, había guardado un color juvenil y sus dientes, blancos y tan fuertes como para partir nueces, estaban intactos. Pesaba setenta y seis kilos”.[1] En la película el personaje del señor Clutter fue personificado por el actor Kevin Tighe, el cual es muy parecido físicamente al señor Clutter descripto por Capote, en la película se expuso a los Clutter como una familia respetable en el pueblo; trabajadores, amables, siempre dispuestos a ayudar a todo el mundo y religiosos, esa es la misma imagen con la que Capote los describió en su novela.

En el filme se muestra a la señora Clutter como una enferma mental, Capote también argumenta lo mismo en la novela un ejemplo “era “nerviosa”, tenía sus “rachas”; ésos eran los términos en que la describían quienes la querían”.[2] El personaje de Bonnie Clutter es una de las similitudes entre la novela y el filme.

El personaje de Nancy Clutter fue semejante tanto en lo dicho por Capote como en el fílmico, interpretado por la actriz Margot Finley, Truman capote la describe así; “Nancy era una muchacha bonita, esbelta, ágil como un chiquillo pero lo más hermoso que tenia era sin duda el cabello, castaño, corto (cien pasadas de cepillo al levantarse, y otras cien al irse a acostar) y la tez bruñida a base de jabón, todavía un poco pecosa y bronceada por el último sol del verano. Desde luego, aquellos ojos suyos, a la justa distancia uno de otro, oscuros y translúcidos como la cerveza a contraluz, eran los que al primer golpe de vista la hacían parecer simpática, los que anunciaban su falta de recelo y su carácter juicioso pero muy despierto”.[3] Es sin duda muy parecida a la Nancy que se aprecia en la película de Kaplan.

Kenyon Clutter es contado por Capote de la siguiente manera; “Kenyon, muchacho de anchas espaldas, fornido como su padre, o más.[4] Un chico sensible y reservado. Los de su edad lo consideraban estirado, pero lo excusaban diciendo: — ¡Oh, Kenyon! Ese vive en su mundo”.[5] En la novela al igual que en la película se expuso un joven callado, solitario y aplicado académicamente.

Los cuatro personajes de la familia Clutter fueron muy similares en los dos formatos presentados por Capote y Kaplan.
Richard Hickock o Dick como lo llamaban, uno de los asesinos de la familia Clutter, Capote lo describe de la siguiente manera; “Dick en paños menores era distinto del Dick vestido. Con ropa parecía un joven debilucho, rubio, de estatura corriente, descarnado y hasta hundido de pecho. Desnudo demostraba ser todo lo contrario.: un atleta de peso ligero. Una cara de gato, azul y enseñando los dientes, tatuaba su mano derecha y una rosa azul florecía en uno de sus hombros. Otros dibujos realizados y tatuados por su propia mano adornaban brazos y torso. Pero ni el físico de Dick ni la galería a pluma que lo adornaba producían la singular impresión de su rostro, que parecía compuesto de partes dispares. Era como sí le hubieran partido la cabeza en dos, como una manzana, y luego hubieran juntado otra vez las dos partes pero un poco descentradas. Algo así había ocurrido. La imperfecta alineación de sus rasgos se debía a un accidente de automóvil que había tenido en 1950; su rostro alargado y estrecho resultó alterado, el lado izquierdo le quedó sensiblemente más bajo que el derecho y, por lo tanto, los labios un poco oblicuos, la nariz sesgada y los ojos no sólo a distinto nivel sino de distinto tamaño, el izquierdo con una mirada furtiva de reptil, venenosa, maligna”. [6] Por otra parte, Kaplan, expuso el personaje de Dick como un joven alegre, chistoso, con una cicatriz debajo de uno de sus ojos, el cuerpo si era parecido al narrado por Capote, pero en el rostro le falto, debido a que no tenía la cabeza deforme como la de Richard Hickock.

Perry Smith, compañero de Dick en el crimen de los Clutter, “su madre había sido una india de pura raza cherokee y de ella había heredado aquella tez, el color yodo de la piel, los oscuros ojos húmedos, el pelo negro siempre con una buena cantidad de brillantina y tan abundante que le permitía llevar largas patillas y un mechón corto caído sobre la frente a modo de flequillo. Si la aportación de su madre era evidente, los labios rozados y la nariz afilada confirmaban su presencia, al igual que aquel aire malicioso de arrogante egocentrismo irlandés que con frecuencia animaba la máscara cherokee y que llegaba a dominarla por completo cuando tocaba. La guitarra y cantaba”.[7] “Estaba también lisiado y las heridas que había sufrido en un accidente de moto eran más graves que las de Dick. Usaba botas negras de media caña. Nunca lograba dar con pantalones a medida de la raquítica parte inferior de su cuerpo, llevaba tejanos arremangados y una chaqueta de cuero”.[8] Dick consideraba a Perry como “todo un tío” aunque quizás un poco “engreído”, “sentimental” y demasiado “soñador”. Así mismo lo muestra el director Kaplan en la película además le suma al personaje un alto grado de sensibilidad, amor a la música y angustian por su pasado. Truman Capote decía de Perry “su rostro le fascinaba. Desde cada ángulo le producía una impresión diferente. Era un rostro cambiante y los experimentos frente al espejo le habían enseñado a controlar sus expresiones, a parecer ora amenazador, ora pillo, ora sentimental; una inclinación de la cabeza, una contracción de los labios y el gitano corrompido se convertía en un jovencito romántico”. Tanto Capote como Kaplan muestran a un personaje que se drogaba con aspirina, físicamente un poco parecido.

La película del director Kaplan es menos detallista que la novela de Capote, debido a que se baso solo en los personajes centrales (familia Clutter, Perry, Dick, detective Dewey). Pienso que al filme le faltaron personajes que relucieron en el cuarto capítulo de la novela, además le dieron a la misma un alto grado de veracidad y contexto, los personajes a los que me refiero son:
-       Don Cullivan (amigo de Perry), visito a Perry cuando estaba preso.

-       Doctor Jones (Psiquiatra), se ofreció a examinar voluntariamente a Dick y Perry.

-       Presos de la “Hilera de la Muerte”.

La ausencia de estos personajes y varios más en el filme, hicieron que el final en la propuesta de Kaplan, quedara como un “trailer”, debido a que se excluye toda la parte donde los dos presos conviven en la cárcel, gestionan peticiones para refutar la pena de muerte dictada en la corte y conocen las historias de sus compañeros de la “Hilera de la Muerte”.

Por otra parte pienso que es admirable como Capote logra que el lector sienta agrado por la familia Clutter al inicio de la novela, y al final de ella el mismo sentimiento por los presos, al igual me gusto mucho como caracteriza a los personajes, de tal manera que logra crear un sentimiento de familiaridad con ellos.


[1] A sangre fría – página 4
[2] A sangre fría – página 5
[3] A sangre fría – página 19
[4] A sangre fría – página 95
[5] A sangre fría – página 44
[6] A sangre fría – página 32
[7] A sangre fría – página 15

[8] A sangre fría – página 34

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