Por: Jhon Correa Serna.
En este texto voy hacer un
paralelo de los personajes principales de la novela “A SANGRE FRÍA” del autor
Truman Capote entre el filme “A SANGRE FRÍA” que fue dirigido por el director
Jonathan Kaplan. Además mencionare personajes que no aparecieron en la
película, pero que fueron esenciales en la investigación de Capote.
El autor Truman Capote describe
Herbert William Clutter de la siguiente manera; “tenía cuarenta y ocho años y,
como resultado de un reciente examen médico para su póliza de seguros, sabía
que estaba en excelentes condiciones físicas. Aunque llevaba gafas sin montura
y era de estatura mediana —algo menos de un metro setenta y cinco— el señor
Clutter tenía un aspecto muy masculino. Sus hombros eran anchos, sus cabellos
conservaban el color oscuro, su cara, de mandíbula cuadrada, había guardado un
color juvenil y sus dientes, blancos y tan fuertes como para partir nueces,
estaban intactos. Pesaba setenta y seis kilos”.[1] En la película el personaje
del señor Clutter fue personificado por el actor Kevin Tighe, el cual es muy
parecido físicamente al señor Clutter descripto por Capote, en la película se
expuso a los Clutter como una familia respetable en el pueblo; trabajadores,
amables, siempre dispuestos a ayudar a todo el mundo y religiosos, esa es la
misma imagen con la que Capote los describió en su novela.
En el filme se muestra a la
señora Clutter como una enferma mental, Capote también argumenta lo mismo en la
novela un ejemplo “era “nerviosa”, tenía sus “rachas”; ésos eran los términos
en que la describían quienes la querían”.[2] El personaje de Bonnie Clutter es
una de las similitudes entre la novela y el filme.
El personaje de Nancy Clutter fue
semejante tanto en lo dicho por Capote como en el fílmico, interpretado por la
actriz Margot Finley, Truman capote la describe así; “Nancy era una muchacha
bonita, esbelta, ágil como un chiquillo pero lo más hermoso que tenia era sin
duda el cabello, castaño, corto (cien pasadas de cepillo al levantarse, y otras
cien al irse a acostar) y la tez bruñida a base de jabón, todavía un poco
pecosa y bronceada por el último sol del verano. Desde luego, aquellos ojos
suyos, a la justa distancia uno de otro, oscuros y translúcidos como la cerveza
a contraluz, eran los que al primer golpe de vista la hacían parecer simpática,
los que anunciaban su falta de recelo y su carácter juicioso pero muy
despierto”.[3] Es sin duda muy parecida a la Nancy que se aprecia en la
película de Kaplan.
Kenyon Clutter es contado por
Capote de la siguiente manera; “Kenyon, muchacho de anchas espaldas, fornido
como su padre, o más.[4] Un chico sensible y reservado. Los de su edad lo
consideraban estirado, pero lo excusaban diciendo: — ¡Oh, Kenyon! Ese vive en
su mundo”.[5] En la novela al igual que en la película se expuso un joven
callado, solitario y aplicado académicamente.
Los cuatro personajes de la
familia Clutter fueron muy similares en los dos formatos presentados por Capote
y Kaplan.
Richard Hickock o Dick como lo
llamaban, uno de los asesinos de la familia Clutter, Capote lo describe de la
siguiente manera; “Dick en paños menores era distinto del Dick vestido. Con
ropa parecía un joven debilucho, rubio, de estatura corriente, descarnado y
hasta hundido de pecho. Desnudo demostraba ser todo lo contrario.: un atleta de
peso ligero. Una cara de gato, azul y enseñando los dientes, tatuaba su mano
derecha y una rosa azul florecía en uno de sus hombros. Otros dibujos
realizados y tatuados por su propia mano adornaban brazos y torso. Pero ni el
físico de Dick ni la galería a pluma que lo adornaba producían la singular
impresión de su rostro, que parecía compuesto de partes dispares. Era como sí
le hubieran partido la cabeza en dos, como una manzana, y luego hubieran
juntado otra vez las dos partes pero un poco descentradas. Algo así había
ocurrido. La imperfecta alineación de sus rasgos se debía a un accidente de
automóvil que había tenido en 1950; su rostro alargado y estrecho resultó
alterado, el lado izquierdo le quedó sensiblemente más bajo que el derecho y,
por lo tanto, los labios un poco oblicuos, la nariz sesgada y los ojos no sólo
a distinto nivel sino de distinto tamaño, el izquierdo con una mirada furtiva
de reptil, venenosa, maligna”. [6] Por otra parte, Kaplan, expuso el personaje
de Dick como un joven alegre, chistoso, con una cicatriz debajo de uno de sus
ojos, el cuerpo si era parecido al narrado por Capote, pero en el rostro le
falto, debido a que no tenía la cabeza deforme como la de Richard Hickock.
Perry Smith, compañero de Dick en
el crimen de los Clutter, “su madre había sido una india de pura raza cherokee
y de ella había heredado aquella tez, el color yodo de la piel, los oscuros
ojos húmedos, el pelo negro siempre con una buena cantidad de brillantina y tan
abundante que le permitía llevar largas patillas y un mechón corto caído sobre
la frente a modo de flequillo. Si la aportación de su madre era evidente, los
labios rozados y la nariz afilada confirmaban su presencia, al igual que aquel
aire malicioso de arrogante egocentrismo irlandés que con frecuencia animaba la
máscara cherokee y que llegaba a dominarla por completo cuando tocaba. La
guitarra y cantaba”.[7] “Estaba también lisiado y las heridas que había sufrido
en un accidente de moto eran más graves que las de Dick. Usaba botas negras de
media caña. Nunca lograba dar con pantalones a medida de la raquítica parte
inferior de su cuerpo, llevaba tejanos arremangados y una chaqueta de
cuero”.[8] Dick consideraba a Perry como “todo un tío” aunque quizás un poco
“engreído”, “sentimental” y demasiado “soñador”. Así mismo lo muestra el
director Kaplan en la película además le suma al personaje un alto grado de
sensibilidad, amor a la música y angustian por su pasado. Truman Capote decía
de Perry “su rostro le fascinaba. Desde cada ángulo le producía una impresión
diferente. Era un rostro cambiante y los experimentos frente al espejo le
habían enseñado a controlar sus expresiones, a parecer ora amenazador, ora
pillo, ora sentimental; una inclinación de la cabeza, una contracción de los
labios y el gitano corrompido se convertía en un jovencito romántico”. Tanto
Capote como Kaplan muestran a un personaje que se drogaba con aspirina,
físicamente un poco parecido.
La película del director Kaplan es
menos detallista que la novela de Capote, debido a que se baso solo en los
personajes centrales (familia Clutter, Perry, Dick, detective Dewey). Pienso
que al filme le faltaron personajes que relucieron en el cuarto capítulo de la
novela, además le dieron a la misma un alto grado de veracidad y contexto, los
personajes a los que me refiero son:
- Don Cullivan (amigo de Perry), visito a
Perry cuando estaba preso.
- Doctor Jones (Psiquiatra), se ofreció a
examinar voluntariamente a Dick y Perry.
- Presos de la “Hilera de la Muerte”.
La ausencia de estos personajes y
varios más en el filme, hicieron que el final en la propuesta de Kaplan,
quedara como un “trailer”, debido a que se excluye toda la parte donde los dos
presos conviven en la cárcel, gestionan peticiones para refutar la pena de
muerte dictada en la corte y conocen las historias de sus compañeros de la
“Hilera de la Muerte”.
Por otra parte pienso que es
admirable como Capote logra que el lector sienta agrado por la familia Clutter al
inicio de la novela, y al final de ella el mismo sentimiento por los presos, al
igual me gusto mucho como caracteriza a los personajes, de tal manera que logra
crear un sentimiento de familiaridad con ellos.
[1] A sangre fría – página 4
[2] A sangre fría – página 5
[3] A sangre fría – página 19
[4] A sangre fría – página 95
[5] A sangre fría – página 44
[6] A sangre fría – página 32
[7] A sangre fría – página 15
[8] A sangre fría – página 34
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