miércoles, 12 de junio de 2013

Condiciones de trabajo en la vía del ferrocarril de Antioquia

Por: Jhon Correa y  Llely Laverde

El departamento de Antioquia como solución al aislamiento que se padecía por causa de las condiciones geográficas del mismo planteó la idea de ejecutar un proyecto de trasporte que relacionara a Antioquia con otras regiones del país. Esta necesidad condujo a divisar la aspiración del “Ferrocarril de Antioquia”. Este deseo de progreso fue apoyado por el entonces Presidente del Estado Soberano de Antioquia - Pedro Justo Berrío, por medio de la ley 78 del 30 de abril de 1866, con la que autorizó la apertura de camino por medio de rieles que comunicara a la ciudad de Medellín con un río navegable.
Pantanos y aguas negras eran las características de las vía férrea en los primeros dieciocho kilómetros de carrilera construida desde el municipio de Puerto Berrío –Antioquia, los obreros soportaban pésimas condiciones de trabajo así lo expresa Aníbal Galindo en su informe “los hombres que han ejecutado esta obra, trabajando sumergidos en el agua, expuestos al sol abrazador, devorador por los insectos, durmiendo a la intemperie, respirando la muerte en la emanaciones de estas aguas pestilenciales”, esta situación de insalubridad, malestar y peste provocó enfermedades y contagios de las mismas en los obreros. Esto llevó a la falta de jornaleros para la continuación del proyecto, por la cual la solución fue importar trabajadores chinos y canarios, con el compromiso de brindarles buenas condiciones de salubridad, alimentación y hospedaje.
Por otra parte, los trabajos en la vía eran adelantados por los militares dirigidos por el General Francisco Jaramillo, estos limpiaron el camino, derribando gran parte del rastrojal.
Los ingenieros eran guiados por habitantes de la región quienes conocían la selva y los caminos que podrían ser más afines para la construcción de la vía férrea.
Para el siglo XIX los trabajadores y viajeros usaban la quinina para evitar las enfermedades que producían los gérmenes, así mismo las fiebres por el cambio de clima. Otra característica para garantizar la salud era una conducta de limpieza y aseo personal, ya que en sus dogmas percibían al sereno y vicios como perjuicios.

Ya para el año de 1883, comenzaron aparecer varias enfermedades que no eran conocidas en el departamento de Antioquia, “los malos aires” por así decirlo se encontraban todos los males que para ese entonces comenzaron a  brotar. El sereno y la variedad de climas que constantemente se presentaron, trajeron consigo a un grupo de diminutos invasores que puede hacer que nuestros cuerpos enfermen; estos invasores reciben el nombre de "gérmenes".
Muchas personas que conforman nuestra sociedad actual, consideran que los gérmenes son bichos, piojos u otros “animales asqueroso”. En realidad, los gérmenes son unos organismos diminutos, o seres vivos, que pueden provocar enfermedades. Los gérmenes son tan diminutos y difíciles de detectar que se pueden introducir dentro de nuestro cuerpo sin que nos demos cuenta. De hecho, los gérmenes son tan pequeños que se debe utilizar un microscopio para poderlos ver. Cuando se introducen en nuestro organismo, no sabemos que los tenemos hasta que presentamos síntomas que indican que nos han atacado.
En el Ferrocarril no es muy usual que publiquen ciertos detalles vívidamente de los peones,  ellos sufrían ciertas enfermedades terminales por falta de recursos e higiene, a pesar de laboral allí tenían que construir sus propias casas, hacer cocinas improvisadas con lo que les proporcionaba la naturaleza,  además tenían que aguantarse un sol intolerante y un enfriamiento en la mañana muy precipitada, debido a esto había toda clase de bichos como pulgas, chinches donde la única manera de lograr deshacerse de ellos era por medio de la incineración.
Los peones no tenían buenas condiciones para laborar ya que ni se bañaban, sus necesidades debían ser en letrinas que duraban días y era muy escasa la persona que duraba dos a tres meses allí laborando ya que vivían expuestos a muchos riesgos, trabajando 10 horas diarias en medio de dificultades y enfermedades;  la salud era muy mal llevada porque las enfermedades que les daba a los peones por parte de la manera como vivían eran muy extrañas, sin cura y cuando el médico los observaba era demasiado tarde solo lograba hacer curaciones a algo que es terminal.
Cuando el departamento médico del Ferrocarril de Antioquia no solo se estableciera como departamento sanitario, vigilante de la salud de los trabajadores si no también en controlador de la salud pública y es así que a través de las observaciones médicas y de higiene que tenían los trabajadores empezaron a reconocer las problemáticas en las que estaban, “el departamento médico del ferrocarril no solo ayudaría a la empresa y a sus obreros si no al Estado. Evitando la perdida de la fuerza de trabajo en los Antioqueños”.[1]

BIBLIOGRAFÍA
La Practica de la Medicina en el Ferrocarril de Antioquia – Libia J. Restrepo de Quintero.
Informe Ferrocarril de Antioquia, Imprenta del Estado 1879.
Actas de la Junta Directiva #5 septiembre 19 de 1898. “Azaña de una Raza entre Dos Rieles”.
Informe de una Comisión – Imprenta del Estado Medellín 1883.
Ferrocarril de Antioquia – Historia de una Empresa Heroica.

CIBERGRAFÍA




[1] López.  Marco A. Informe del Ferrocarril - p. 1703.

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