Por: Jhon Correa y Llely Laverde
El
departamento de Antioquia como solución al aislamiento que se padecía por causa
de las condiciones geográficas del mismo planteó la idea de ejecutar un
proyecto de trasporte que relacionara a Antioquia con otras regiones del país.
Esta necesidad condujo a divisar la aspiración del “Ferrocarril de Antioquia”. Este deseo de progreso fue apoyado por
el entonces Presidente del Estado Soberano de Antioquia - Pedro Justo Berrío,
por medio de la ley 78 del 30 de abril de 1866, con la que autorizó la apertura
de camino por medio de rieles que comunicara a la ciudad de Medellín con un río
navegable.
Pantanos
y aguas negras eran las características de las vía férrea en los primeros
dieciocho kilómetros de carrilera construida desde el municipio de Puerto
Berrío –Antioquia, los obreros soportaban pésimas condiciones de trabajo así lo
expresa Aníbal Galindo en su informe “los
hombres que han ejecutado esta obra, trabajando sumergidos en el agua,
expuestos al sol abrazador, devorador por los insectos, durmiendo a la
intemperie, respirando la muerte en la emanaciones de estas aguas
pestilenciales”, esta situación de insalubridad, malestar y peste provocó
enfermedades y contagios de las mismas en los obreros. Esto llevó a la falta de
jornaleros para la continuación del proyecto, por la cual la solución fue
importar trabajadores chinos y canarios, con el compromiso de brindarles buenas
condiciones de salubridad, alimentación y hospedaje.
Por
otra parte, los trabajos en la vía eran adelantados por los militares dirigidos
por el General Francisco Jaramillo, estos limpiaron el camino, derribando gran
parte del rastrojal.
Los
ingenieros eran guiados por habitantes de la región quienes conocían la selva y
los caminos que podrían ser más afines para la construcción de la vía férrea.
Para
el siglo XIX los trabajadores y viajeros usaban la quinina para evitar las
enfermedades que producían los gérmenes, así mismo las fiebres por el cambio de
clima. Otra característica para garantizar la salud era una conducta de limpieza
y aseo personal, ya que en sus dogmas percibían al sereno y vicios como
perjuicios.
Ya para el año de 1883, comenzaron aparecer varias enfermedades que no eran conocidas en el departamento de Antioquia, “los malos aires” por así decirlo se encontraban todos los males que para ese entonces comenzaron a brotar. El sereno y la variedad de climas que constantemente se presentaron, trajeron consigo a un grupo de diminutos invasores que puede hacer que nuestros cuerpos enfermen; estos invasores reciben el nombre de "gérmenes".
Ya para el año de 1883, comenzaron aparecer varias enfermedades que no eran conocidas en el departamento de Antioquia, “los malos aires” por así decirlo se encontraban todos los males que para ese entonces comenzaron a brotar. El sereno y la variedad de climas que constantemente se presentaron, trajeron consigo a un grupo de diminutos invasores que puede hacer que nuestros cuerpos enfermen; estos invasores reciben el nombre de "gérmenes".
Muchas
personas que conforman nuestra sociedad actual, consideran que los gérmenes son
bichos, piojos u otros “animales asqueroso”. En realidad, los gérmenes son unos
organismos diminutos, o seres vivos, que pueden provocar enfermedades. Los
gérmenes son tan diminutos y difíciles de detectar que se pueden introducir
dentro de nuestro cuerpo sin que nos demos cuenta. De hecho, los gérmenes son
tan pequeños que se debe utilizar un microscopio para poderlos ver. Cuando se
introducen en nuestro organismo, no sabemos que los tenemos hasta que
presentamos síntomas que indican que nos han atacado.
En el Ferrocarril no es muy
usual que publiquen ciertos detalles vívidamente de los peones, ellos sufrían ciertas enfermedades terminales
por falta de recursos e higiene, a pesar de laboral allí tenían que construir
sus propias casas, hacer cocinas improvisadas con lo que les proporcionaba la
naturaleza, además tenían que aguantarse
un sol intolerante y un enfriamiento en la mañana muy precipitada, debido a
esto había toda clase de bichos como pulgas, chinches donde la única manera de
lograr deshacerse de ellos era por medio de la incineración.
Los peones no tenían buenas
condiciones para laborar ya que ni se bañaban, sus necesidades debían ser en
letrinas que duraban días y era muy escasa la persona que duraba dos a tres
meses allí laborando ya que vivían expuestos a muchos riesgos, trabajando 10
horas diarias en medio de dificultades y enfermedades; la salud era muy mal llevada porque las
enfermedades que les daba a los peones por parte de la manera como vivían eran
muy extrañas, sin cura y cuando el médico los observaba era demasiado tarde
solo lograba hacer curaciones a algo que es terminal.
Cuando el departamento
médico del Ferrocarril de Antioquia no solo se estableciera como departamento
sanitario, vigilante de la salud de los trabajadores si no también en
controlador de la salud pública y es así que a través de las observaciones
médicas y de higiene que tenían los trabajadores empezaron a reconocer las
problemáticas en las que estaban, “el
departamento médico del ferrocarril no solo ayudaría a la empresa y a sus
obreros si no al Estado. Evitando la perdida de la fuerza de trabajo en los
Antioqueños”.[1]
BIBLIOGRAFÍA
La
Practica de la Medicina en el Ferrocarril de Antioquia – Libia J. Restrepo de
Quintero.
Informe
Ferrocarril de Antioquia, Imprenta del Estado 1879.
Actas
de la Junta Directiva #5 septiembre 19 de 1898. “Azaña de una Raza entre Dos
Rieles”.
Informe
de una Comisión – Imprenta del Estado Medellín 1883.
Ferrocarril
de Antioquia – Historia de una Empresa Heroica.
CIBERGRAFÍA
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