lunes, 23 de septiembre de 2013

Análisis de la mujer en “Teresa la Limeña”

Por: Jhon Correa Serna

La mujer en la novela de Soledad Acosta de Samper, se representa con grandes rasgos de las latinas contemporáneas, algunos de ellos son: la dulzura, la sencillez, la sinceridad, la amistad, la envidia, la lealtad, la ambición, entre otros. Así mismo, se marcan dos facetas sociales, la primera es la refinada, la cual hace parte de la clase alta. Tienen dinero para asistir a los mejores eventos o simplemente aparenta tenerlo como lo hacía Rosita –amiga de Teresa-. La segunda es la criada, la cual es la encargada de realizar la diversidad de quehaceres en las casas de las anteriormente mencionadas, estas solo figuraron en el trasfondo de la novela, ya que siempre se referían a ellas por el cargo que desempeñaban -criada- y nunca por su nombre.

Las que hacían parte de buenas familias, en este análisis llamadas refinadas, tenían la oportunidad de estudiar en el exterior, viajar y aprender varios idiomas, por su parte, las criadas eran poco mencionadas y solo se les llamaba para darle ordenes. 

El discurso de las mujeres variaba según su posición social, experiencia y educación, por ejemplo, el de Teresa y el de Lucila Montemart, a la edad de 14 y 15 años, estaba basado en los pilares de las novelas románticas de los autores Lamartine, Madama de Lafayette, Racine, Corneille, entre otros, así lo demuestra la siguiente cita, “Lucila, con aquel carácter dulce que la distinguía, soñaba con un porvenir en paz, al amparo de algún castillo viejo, feliz con el amor del ser que amaba con su imaginación. 

Teresa, de índole ardiente y entusiasta, no deseaba esa tranquilidad y paz, soñaba con una vida agitada; deseaba hallar en su camino algún joven romántico, desgraciado, a quien debería sojuzgar después de mil aventuras peligrosas”. Cuatro años después Teresa era una mujer más sensata, seria, sincera, honesta, hermosa, leal con su amiga Lucila y sobre todo soñaba con el verdadero amor, “amar y ser amada era su delirio, el ideal de su vida, único sentimiento que creía podía llenar una existencia”. Por su parte, Lucila estaba pálida, triste y achacada por su enfermedad, se veía más vieja, su corazón y su vida estaban ligados al amor que sentía por su primo -Reinaldo-.

Ya el de otras mujeres, como el de la madre de Teresa, estaba edificado en la soledad mezclado con la serenidad, ya sea esto por los achaques de su salud o por gusto personal de la mencionada dama.

La señora de Montemart –Madre de Lucila-, mujer que sufrió mucho por la enfermedad de la hija y la locura de su marido, a pesar de esto, en la novela se percibe con gran apacibilidad y calma.

La señora de Ville –tía de Lucila-, madre de Reinaldo, mujer que en la novela tuvo varios viajes y que estuvo en los últimos años muy pendiente de la familia de Lucila, especialmente de ésta última, la cual vivió a su lado por vario tiempo.

Carolina Perdomo –rival de Teresa por el cariño de Arturo-, mujer casada, sin escrúpulos, debido a que engañaba a su esposo con otros hombres, con la complicidad de amigas como Rosita, la cual guardaba sus cartas para evitar sospechas del mencionado hombre.

Rosita Cardoso –amiga de Teresa-, joven ambiciosa de poco dinero, se valía del de sus amistades y aprovechaba cada circunstancia para beneficiarse a sí misma.

Margarita –esposa de Reinaldo-, mujer de extrema riqueza, solo buscó con su matrimonio alcanzar el título de noble, pues al ser una condesa sería más admirada en los eventos y podría atraer a sus salones la sociedad.

Y por último, Adelina –hija de Reinaldo-, pequeña que representaba la inocencia y dulzura en parte de la novela, le produjo tantas alegrías como tristezas a Lucila, sí tristeza, cuando le contó con ingenuidad lo que había sucedido en el carruaje con Teresa y Reinaldo.

La forma de ver el mundo y de moverse en él de estas mujeres está marcado por la experiencia de cada una y las circunstancias del momento de la historia. Por ejemplo, cuando Teresa se enamoró de Roberto estando casada con León, los sucesos la llevaron a hacer hasta lo imposible por alejarse del mencionado sujeto, el cual despertaba en ella grandes emociones y anhelos, por esto, al rechazar la atracción  y pasión que sentía por dicho hombre, logró concebir un gran respeto por el compromiso que había adquirido con su esposo.

Por otro lado, el personaje de Rosita se presentaba con pocos escrúpulos, su vida giraba en torno a la sociedad, quería ser reconocida y por esto se volvía amiga indispensable de las mujeres más acaudaladas de Lima, con el propósito de figurar al igual que ellas o más que ellas si era posible. Otra que tenía intenciones similares a las de Rosita era Margarita, la cual no le importó concebir un matrimonio a cambio de un estatus. Acá es cuando empiezan a figurar los dos matrimonios que se realizaron por conveniencia y no por amor, el de Teresa con León, la cual no tuvo más opción de salvar el capital y negocios de su padre al comprometerse. Y el de Reinaldo que por preservar el capital de su familia se casó con la opulenta Margarita.

Por su parte, las mujeres más adultas como la señora de Ville y la señora Montemart se percibían respetuosas, siempre ocupadas en sus asuntos y sin incomodar a los demás, la primera se dedicaba a sus negocios y la segunda al hogar donde residía con su esposo y algunas veces con su hija Lucila. 

Para terminar, las criadas no fueron trascendentales en la novela, siempre eran mencionadas en planos secundarios, las acaudaladas frecuentaban gran variedad de eventos, practicaban música, tanto instrumental como vocal, también leían gran variedad de novelas y viajaban, cuando no tenían ánimos decaían, se deprimían y algunas morían de tristeza o desamor como le sucedió a Lucila.

¿Insomnio o vecinos infractores?

Por: Jhon Correa Serna

Eran las 9:20 de la noche aproximadamente, el calendario marcaba el día 6 septiembre del corriente año, doña Oliva de 59 años, se encontraba viendo televisión mientras su esposo, don Juan de 63 años, se preparaba para irse a dormir, pasada una hora, ya ambos estaban al fin descansando en la comodidad de su alcoba. Esa noche como muchas otras no pudieron conciliar el sueño, no era por el insomnio sino porque moraban al lado de una taberna. Ésta conocida como El Fogón, establecimiento crossover donde aproximadamente rumbean 100 personas al ritmo del vallenato, el reggaetón, el merengue y la electrónica.
Los niveles de ruido en el municipio de Bello son cada día más intolerables, en realidad, no se sabe cómo las personas logran trabajar y estudiar, en general, hacer sus labores cotidianas y sobre todo, conciliar el sueño en las horas de la noche, debido al alto número de locales comerciales infractores.
Las conocidas zonas de rumba, las construcciones y el tráfico vehicular son los principales factores de contaminación acústica en el municipio y por ende, se considera que deberían estar aparte de los hogares, pero lastimosamente en dicho municipio y en muchos otros sucede todo lo contrario.
Los transgresores de las normas -establecimientos nocturnos, restaurantes, bares, fiestas privadas, congregaciones de personas y estancos-, se olvidan de que conviven con familias, donde en muchas de ellas se encuentran personas enfermas, discapacitadas, mayores de edad y en general, seres humanos que necesitan dormir y descansar en las noches como supuestamente debería ser. 

No obstante, el desarrollo en las grandes ciudades hace que ineluctablemente sea cada día más frecuente que en una misma zona se apruebe el uso del territorio para diferentes actividades, donde lo residencial se mezcla con lo comercial, por eso, se podría decir que lo que ocurre con la familia de doña Oliva, que vive al lado de un bar es totalmente legal, como lo que pasa con muchas otras familias y organizaciones. 

Independiente de quien haya llegado primero. Bares, familias y organizaciones pueden estar uno al lado del otro, eso es lo que en la contemporaneidad permite la ley.
Armando lozano, director de Norma Urbana de la ciudad de Bogotá dice: “un bar puede convivir al lado de una familia siempre y cuando cumpla con las normas del ruido”, además, asegura que éstos pueden estar en cualquier zona, ya que esa actividad es un fenómeno propio del urbanismo del mundo, sin embargo, la mayoría de bares de nuestro municipio incumplen las normas y es tan insípida para ellos que algunos se atreven a sacar y colgar bafles en sus fachadas.
Es importante que las víctimas de dicha vulneración, sepan que existen unos parámetros legales en el país que aparentemente los protege de la indiferencia, dicha ley es la siguiente, según la resolución 627 de 2007, el horario diurno es: 7:01 a.m. a 9:00 p.m. y el nocturno es de 9:01 p.m. a 7:00 a.m. para regular el ruido, las ciudades tienen cuatro tipos de sectores, en los que se manejan diferentes decibeles, -unidad de referencia para medir la potencia de una señal o la intensidad de un sonido, según la Universidad Nacional de la Plata-.
El sector A -tranquilidad y silencio- lo componen hospitales, bibliotecas, guarderías, hogares geriátricos. En éste son permitidos hasta 55 decibeles día y 50 de noche, éstos asemejan al ruido normal de una casa por las conversaciones, el paso de los vehículos y el uso de los electrodomésticos, algo a resaltar es que si alguno de estos ruidos es incomodo al oído ya puede estar superando el nivel máximo permitido por la ley.
El sector B -tranquilidad y ruido moderado- lo conforman residencias, unidades de apartamentos, hoteles, colegios y universidades con 65 decibeles día –equivalente al sonido de una aspirador- y 55 de noche.
El sector C -ruido intermedio restringido- incluye cuatro subniveles, el primero incluye zonas con usos permitidos industriales, como industrias en general, zonas portuarias, parques industriales, zonas francas y es legal 75 decibeles tanto de día como de noche. Dicho ruido es equivalente al sonido de una pulidora.
El segundo subgrupo son las zonas con usos permitidos comerciales, como centros comerciales, almacenes, locales o instalaciones de tipo comercial, talleres de mecánica automotriz e industrial, centros deportivos y recreativos, gimnasios, restaurantes, bares, tabernas, discotecas, bingos, casinos, este grupo tiene permitido 70 decibeles de día y 60 de noche.
El tercer subgrupo comprende zonas con usos permitidos de oficinas e instituciones, de día pueden emitir 65 decibeles igual que en la noche. Y el cuarto comprende zonas con otros usos relacionados, como parques mecánicos al aire libre, áreas destinadas a espectáculos públicos al aire libre, tienen permitido 80 decibeles de día y 75 de noche.
Por último el sector D -zona suburbana o rural de tranquilidad y ruido moderado- lo componen zonas residenciales suburbanas, zona rural y reservas naturales así como parques naturales con 55 decibeles día y 50 de noche.
Según la Secretaría Distrital de Ambiente, el ruido es uno de los impactos ambientales que más afecta a la ciudadanía de manera directa, generando problemas auditivos y extra auditivos, algunos de éstos son: el estrés, la pérdida del sueño, la ansiedad, la depresión, conductas agresivas o cambios de comportamiento, baja productividad entre otros. 

Dichas problemáticas no están directamente relacionadas con la perdida de la audición sino con la alteración de la tranquilidad y el bienestar social de la población, por esto, es de suma importancia que los infractores recapaciten y eviten al máximo quebrantar la norma.
El Doctor Ferran Tolosa Cabaní, realizó una investigación de la variación de intensidad del ruido en decibeles y valoración subjetiva de su percepción, los siguientes son los resultados: la exposición a 30 dB es de carácter débil, -acto para todas las personas-, a 70 dB la nombró fuerte –perniciosa para el ser humano- y de 130 dB la consideró umbral de sensación dolorosa -puede generar serias consecuencias auditivas en el ser humano-.

El hogar de doña Oliva como el de muchos más ciudadanos está siendo sometido a la degradación de su ambiente, en este caso, por la contaminación acústica proveniente de su vecino –Taberna El Fogón-, que ha quebrado la tranquilidad repercutiendo negativamente en su salud y la de su esposo.


Documental Maltrato Hacia la Mujer

Documental basado en una víctima de maltrato residente en la ciudad de Medellín, más específicamente en el barrio La Avanzada sector El Trébol, la cual cuanta relatos de su vida, por otro lado representantes de ONG y profesionales conocedores del tema explican que hacer en este tipo de casos y por que se presentan en la ciudadanía.





miércoles, 12 de junio de 2013

Suicidio asistido o muerte digna

Por: Jhon Correa Serna

En la noche del 18 de agosto de 1985, el médico Franz Pesendorfer, le provocó la muerte asistida a su hermano de 54 años, con su consentimiento, éste padecía síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA). Acompañado de dos enfermeras, Franz le inyectó al enfermo Heptadon, un sintético con cualidades de analgésico, su dolor pareció disminuir y poco a poco dejó de respirar.

La opinión pública conoció el caso el 16 de abril de 1989, por una publicación en el periódico El País de España, y posteriormente el asesinato de 49 pacientes más, los cuales fueron inyectados sin su consentimiento, ni el de sus familiares por las mismas enfermeras. Esta noticia generó polémica, porque este fenómeno, conocido como la eutanasia solo era permitida en Austria –país donde sucedieron los hechos-, con el consentimiento de las personas enfermas. Pesendorfer, declaró que solo buscaba terminar con el sufrimiento de su hermano y por eso tomó la decisión de cumplirle su última voluntad al aplicarle dicha dosis.

Casos similares se replican en la historia de la humanidad, como el de una enfermera belga que asesinó a sus dos hijos discapacitados por sentirse incapaz de cuidarlos, también el de John Wise, que acabó con la vida de su esposa, porque tenía tres aneurismas -ensanchamiento en uno de los conductos cerebrales sanguíneos-, y por último, el de Jhon Quintero, un joven que padecía esclerosis lateral amiotrófica -que degenera los musculos-, quien fue asistido por el médico colombiano, Gustavo Quintana. Muchos se basan en la excusa de ofrecer una muerte digna a las personas con enfermedades terminales, en muchas ocasiones se deja a un lado la perseverancia de una familia y de un cuerpo médico que trata de demostrar que se puede triunfar ante cualquier tipo de enfermedad.

Según el Diccionario de la Lengua Española, la palabra eutanasia es la acción u omisión que, para evitar sufrimientos a los pacientes desahuciados, acelera su muerte con su consentimiento o sin él.

En la sociedad posmoderna continúa causando conmoción la práctica de la eutanasia en los pacientes terminales. Quienes apoyan este procedimiento aseveran que surge desde sentimientos y emociones particulares como piedad, compasión, lástima, clemencia, entre otros. Además, niegan la satanización que se le quiere dar al proceso, ya que lo están considerando como odio, resentimiento y rencor. Por esto, consideran que esta actividad no puede calificarse como un delito desde los cargos de homicidio o suicidio, porque no se está acabando con la vida de una persona saludable sino con una que está en pésimas condiciones humanas.

El uso que hacen de la eutanasia algunas personas con cargos en el campo de la salud los lleva a cometer actos atroces contra la vida de los pacientes, ejemplo de esto, fue lo sucedido en el 2012 en la ciudad de Montevideo, Uruguay, con el caso “ángeles de la muerte”, -como se le conoce a los casos de un tipo de asesinato en serie, gracias a los sociólogos Gresham Sykes y David Matzalos, con su teoría de la neutralización-, en donde murieron 16 personas con enfermedades graves pero ninguna terminal, en manos de tres enfermeros, dos hombres y una mujer.

Por otro lado, quienes rechazan la eutanasia consideran que el enfermo terminal merece ser tratado como un humano con una dignidad, unos principios y unos valores que los adquirió a lo largo de su coexistir, por esto, debe respetársele y aunque tenga poco tiempo de vida debe ser tratada su enfermedad hasta el último segundo. No debe tratarse de acortarle su tiempo de vida sino buscar una buena atención médica, psicológica y evitar todo tipo de ensañamiento terapéutico.

El derecho a la vida, es un bien primario, fundamental e intrínseco para toda la humanidad, cobra cada día más importancia en el entorno social, sin embargo, retardarle la muerte a una persona terminal, incrementándole su dolor y agonía podría concebirse como un abuso y una prolongación de vida inútil, debido a que arduos tratamientos y terapias solo alargan la vida pero no curan la enfermedad, no obstante, un enfermo tiene el derecho de exigir los cuidados pertinentes para conservar su existencia, pero ¿la prolongación de la vida de un enfermo terminal colisiona con el derecho a morir dignamente?

El deseo de morir o vivir de muchos enfermos que día a día luchan contra los efectos físicos y psicológicos de las enfermedades, puede hacer que varios de estos se nieguen a aceptar la eutanasia como remedio a su dolor, ya que pueden culminar sus días al lado de los suyos con los cuidados paliativos y/o intensivos.

Los cuidados paliativos tienen como principal objetivo eliminar todo tipo de dolor físico en el paciente, esto lo obtienen con la utilización de calmantes o analgésicos, además, implican llevar a la persona a un estado de confort, pese a la situación en que se encuentre su salud. Una cualidad de suma importancia de los cuidados paliativos es el acompañamiento al enfermo con el fin de evitar altos niveles de sufrimiento moral por la aproximación de la muerte. 

Por su parte, la unidad de cuidados intensivos, UCI, consisten en prolongar la vida de la persona mediante terapias constantes y atención durante las 24 horas del día. En estas unidades trabajan profesionales calificados con el fin de brindar la debida atención a los pacientes.

Tanto los cuidados paliativos como la UCI son alternativas que buscan prolongar la vida o en su defecto sobrellevar las consecuencias de una intensa agonía en el paciente. Desde un punto de vista ético y moral, son una buena decisión, ya que son menos controversiales que la eutanasia, procuran aliviar el dolor físico y conservar  la dignidad en la persona.

La eutanasia aplicada por compasión o por el rechazo mezquino de tratar a quien ya no puede hacerlo por sí mismo, alcanza a considerarse como una falsa misericordia, ya que la verdadera compasión procuraría buscar un sentimiento de solidaridad, acompañamiento y soporte en los últimos días de los enfermos, no asesinarlos por su fuerte dolor y/o agonía con el pretexto de brindarles una muerte digna.

Después de esa noche del 18 de agosto, Franz fue chantajeado por las enfermeras que sabían del método que había utilizado para culminar la vida de su hermano, sin embargo, él las demandó ante las autoridades competentes por los crímenes a sangre fría y sin ningún reparo ético que habían ocasionado a los 49 enfermos del Hospital Krankenhaus Lainz de la capital de Austria. La investigación policial concluyó con la encarcelación de las enfermeras y la libertad de Pesendorfer.



“Los argonautas del pacífico occidental”

Por: Jhon Correa Serna.

Este trabajo esta basado en el escrito "Los Argonautas del pacífico occidental", del antropólogo y etnólogo británico Bronislaw Malinowski, y tiene como finalidad presentar percepciones, críticas u opiniones.
"El método de etnografía se caracteriza por generar una estrecha confianza con las fuentes a abarcar, pero la fuente etnográfica tiene dos maneras de aplicarse, la primera es la observación directa; en la cual el etnógrafo parte de su experiencia, sentido común y conocimientos para relatar, deducir e interpretar la realidad social y psicológica de la población a investigar. La segunda son las exposiciones e interpretaciones del indígena, estas en general se transcriben, también se realizas investigaciones a partir de método biográfico el cual consta de relatos personales de los habitantes, en los que cuenta su forma de sobrevivir en los campos económico, social y psicológico especialmente. Para utilizar estas dos herramientas del método etnográfico es importante reiterar la necesidad de crear un vínculo de confianza con la población a intervenir.



El trabajo de campo se debe iniciar con una visita de reconocimiento a la población, esta visita necesita de un guía, la esperanza de todo etnógrafo es que al realizarla, las próximas sean más cómodas. En las futuras visitas se debe ser cordial, empezar el trabajo de investigación por cosas sutiles que no alteren a la población, en el caso de Malinowski, empezó por la tecnología, indagó que herramientas utilizaban, para que las manejaban y los nombres que le daban, además buscaba un acercamiento más adyacente a ellos.
En el proceso de investigación es importante realizar el censo, con el fin de saber las condiciones sociales, superficiales en las que sobrevive la población, este proceso se debe realizar al inicio con el fin de ir ganando confianza con los habitantes y de esta manera poder indagar en los temas de interés.
Una  de las condiciones para el trabajo etnográfico es fundar dos campamentos, uno debe estar situado cerca de los campamentos de los habitantes a investigar, esto para convivir con ellos, ganarse su confianza y recolectar información a cada instante. El otro campamento debe estar con la población afín al investigador, este se utiliza para salir y despejarse del trabajo de investigación, también para recuperarse de enfermedades y guardar los alimentos. Cabe destacar que ambos campamentos deben estar lo más alejado posible con el propósito de evitar que el etnógrafo descuide la población a investigar y comparta más tiempo con sus similares. Es una buena estrategia de supervivencia y adecuación para el investigador crear estos dos espacios, ya que debe tener una buena comunicación y contacto con ambas poblaciones, es entendible que se debe convivir más con la localidad a investigar, pero el contar con un sitio fuera del contexto investigativo habitual es fundamental para el esparcimiento y salud del etnógrafo.
Con el tiempo el investigador va formando parte de la cotidianidad de la comunidad, esta última va perdiendo el temor, la desconfianza y se empiezan a tomar al etnógrafo como uno más de la región. Este es el objetivo del campamento en el campo de investigación, sin embargo el investigador debe compartir y hacer parte de las actividades que realizan los pobladores para así crear una relación más estrecha con ellos.
El investigador además de tener una preparación teórica aceptable y estar actualizado con los datos de la población a intervenir debe emplear los diversos métodos activos de investigación; esto es buscar la información, indagar constantemente y no delimitar el campo de investigación, enfocándose solo a una actividad, ya que si lo hace tendría desventajas en su proyecto.
En la investigación se conoce con el concepto de etnografía a “los resultados empíricos y descriptivos de la ciencia del hombre y la palabra etnología para las teorías especulativas y comparativas”. Según el señor Malinowski. Pero el propósito de la etnografía y su trabajo con las poblaciones es brindar una estructura clara de la población investigada, abarcando sus hábitos, costumbres, creencias, forma de sobrevivir en su entorno etc.
El investigador tienen el deber de averiguar y presentar todas las reglas y normas de la población, con el fin de generar la estructura de la región, está a la vez debe contener una lista de términos que incluya datos al respeto de sus significados, así mismo, debe recolectar antecedentes acerca de la manera de actuar de los habitantes frente a hechos extraordinarios y casuales de esta manera comprender más su anatomía cultural. Es substancial utilizar el método empírico para la recolección de la información planteada anteriormente, debido a que sí plantea un modelo teórico podría no ser aplicable para la necesidad del contexto. La información recolectada debe ser tratada y organizada estratégicamente una manera de clasificarla es realizando esquemas, mapas conceptuales y gráficas, estos modelos de ordenar información son prácticos tanto para el estudio - análisis, como para la presentación de la investigaciones a terceros, debido a que toda la información es mas concisa y clara.
Los amateurs se han convertido a lo largo de la historia en competencia para los etnógrafos, sin embargo el etnógrafo estudia más a fondo todos los hábitos y comportamientos de las tribus a investigar, además recopilan la información de los fenómenos que no se obtienen  por medio de entrevistas y mucho menos con el análisis de documentos, esta información se recauda por medio de la observación de la realidad, viven el momento y lo registran, registran el comportamiento de los habitantes frente a sucesos casuales y ceremonias “formales”, es importante que el investigador cuente con un diario de campo – etnográfico, ya que al paso del tiempo los comportamientos inusuales pasaran a ser conocidas. Por su parte los amateurs se encargan de publicar los hechos superficiales de las poblaciones, no profundizan ni les importa hacerlo.
Acerca de las concepciones, opiniones y formas de expresión de los habitantes a investigar, el etnógrafo debe hallar la manera de examinar e interpretar las formas comunes de pensar, comunicarse y actuar de los pobladores, ya que la cultura influye mucho en estos comportamientos y por medio de ella se fundaron unos patrones estándares de conducta, los cuales usualmente se trasmiten de generación en generación y en algunas tribus estos modelos de comportamiento se transmiten de carácter implícito.
Para finalizar concluyo con las tres fases dadas por Malinowski, en las cuales se basa todo el trabajo etnográfico, el cual tiene como finalidad entender los comportamientos de otras culturas y sujetos.
1. “La organización de la tribu y la anatomía de su cultura debe recogerse en un esquema preciso y claro. El método  de documentación concreta, estadística, es el medio que permite construir tal esquema.
2. Dentro de este entramado hay que insertar los imponderables de la vida real y el tipo de comportamiento. Estos datos se consiguen gracias a la observación minuciosa y detallada en forma de una especie de diario etnográfico, posible a partir de un estrecho contacto con la vida indígena.
3. Una colección de informes, narraciones características, expresiones típicas, datos del folklore y fórmulas mágicas que se agrupan en el corpus inscriptionum, exponente de la mentalidad indígena”.



WEBGRAFÍA

¿Quién soy?

Por: Jhon Correa Serna.

Serio. Investigador. Comprensivo. Tolerante. Comprometido. Persistente. Prudente... son algunos de los significantes que definen a Jc; aquel joven que se pierde en sus anhelos de convertirse en un buen profesional que aporte a la comunidad conocimientos y herramientas que ayuden a promover un desarrollo social con equidad. También sus rasgos: cabello castaño, piel trigueña, jeans, cejas pobladas e incitado por la cultura de los aros en el cuerpo “piercing”, porta uno al lado izquierdo de su labio inferior.

Le apasiona la música, desde niño escucha todo tipo de composiciones sin distinguir géneros, manifiesta atracción por la diversidad de ritmos, letras y voces que ella ofrece. Del mismo modo le atrae el deporte, contó que estuvo con el quipo de fútbol y microfútbol de su barrio cuando era niño, en su juventud asistió al gimnasio por más de un año, actualmente no práctica ningún deporte pero asevera que no es por gusto sino por cuestiones del destino.
El gusto por la política – economía lo despertó con el libro “al pueblo nunca le toca” del autor Álvaro Salom Bacerra, el cual leyó al cursar el bachillerato, éste le ayudo a concebir un pensamiento más crítico frente a las costumbres, tradiciones y comportamientos de los aficionados políticos de los partidos de la época. Así mismo a tomar conciencia de los objetivos sociales de los partidos – movimientos políticos y a plantearse la pregunta que hoy por hoy esta tan cliché “por qué luchamos”.

El placer por la literatura lo consolidó gracias a la novela “ensayo sobre la ceguera” de José Saramago, el que leyó durante un curso de literatura que realizó posterior a su graduación de bachiller, además despertó en él un interés por las novelas de ficción, sin embargo también muestra interés por las de periodismo investigativo como: “a sangre fría” de Truman Capote y “el atravesado” de Andrés Caicedo.


Esto es un poco del mundo en el que vive sumergido Jhon Correa Serna, entre gustos, pasiones y anhelos, sueña con brindar un cambio significativo a la realidad social contemporánea.

¿Para qué soy bueno?

Por: Jhon Correa Serna.
Desde niño se ha caracterizado por ser responsable en sus quehaceres personales y sociales. Jc, joven universitario pensaba en las habilidades que tenía y como las ha ido fortaleciendo para crecer personalmente y convertirse en excelente comunicador social.
Sentado en su sillón, rodeado del contexto habitual de su habitación se sobaba la frente con su mano expresando un gesto de cansancio y agotamiento físico, al santiamén sonó la alarma de su celular y echó de ver que eran las 4:00 pm, caminó hacia la cocina, tomo un refresco y se dirigió al balcón de su hogar, donde recordó con precisión algunas de sus habilidades, se le iba la mente imaginando como desde niño empezó a realizar dibujos. Se acordó como en la escuela se inició una competencia por el título de mejor dibujador del curso, no era el mejor pero su posición estaba entre los tres primeros.
Con la llegada de la tecnología se fue apasionando y familiarizando con la variedad de software de texto, edición, diseño y contables, gracias a compañeros y amigos apasionados por estos programas que le instruían.
Sintió hambre, recordó que es excelente para cocinar, un hobby que le apasiona desde adolescente. Salió del balcón y se dirigió a cocinar una de sus recetas favoritas “pasta al ajillo”. Mientras preparaba la cena recordó como varios meses atrás enseñó la misma receta en la casa de su primo a amigos y conocidos, ahí comprendió que era un buen relacionista público y un admirable chef. Mientras cocinaba la pasta, su rostro hacía gestos de agrado.
Terminó la preparación, mientras saboreó una de sus comidas preferidas evocó como aprovechó algunos momentos de su vida al invertirlos en conocimientos y no desperdiciarlos en ocio y libertinaje, en aquel momento se sintió feliz, ya que por medio de un proyecto de investigación ayudó a varios jóvenes a aprovechar su tiempo libre. Entonces comprendió que una de sus pasiones era realizar investigaciones con el propósito de ayudar a los más necesitados.
Al terminar de cenar organizó la cocina y se dirigió a su alcoba, tomó su cámara digital y revisó las fotografías, se acordó de aquellos momentos en los que tuvo que desenvolverse para obtener unas excelentes tomas, tanto en estado audiovisual como en fotografías. Minutos más tarde, después de haber seleccionado algunas imágenes se dirigió a la computadora para terminar la edición de un video que tenía pendiente, en medio de la edición notó en él una buena agilidad para editar y utilizar las herramientas tecnológicas y supo que era hábil para desempeñar esa clase de labores.

Cansado de la rutina decidió apagar el ordenador y dormir un poco.

Tres personajes de Puerto Berrío Antioquia

Por: Jhon Correa Serna.
El día estaba despejado, caminaba por en el sector El Puerto, llevaba veinticuatro horas aproximadamente en el municipio de Puerto Berrío y mi cuerpo aún no se acostumbraba al calor, mis manos continuaban pegajosas a pesar de haberme bañado hacia varias horas. Buscaba historias de vida y al mirar al puerto lo vi, estaba sentado al borde de una canoa, se encontraba almorzando, a pesar de esa condición me acerqué acompañado de una compañera de clases y le pedimos una entrevista a profundidad, con seriedad aceptó, al lado se encontraba un bote, lo abordaba un señor moreno de estatura baja, mi compañera se acercó a él para pedirle la entrevista pero el señor a mi parecer con una actitud repelente y serio se negó y admitió no tener tiempo disponible, por la situación decidimos hacerle la crónica al mismo personaje. Mi compañera sacó la cámara digital y empezó a grabar, yo documentaba en audio en mi celular, el señor continuaba almorzando y parecía no molestarle nuestra presencia, nos sentamos al borde de la lancha en frente de él, el suelo estaba inundado, tenía alrededor de un baldado de agua sucia y por respeto al señor no dijimos nada del estado de la misma. Iniciamos la entrevista, a los minutos consideré que era una buena persona, humilde y paciente, su nombre era Jesús Alberto, sus rasgos; piel morena bronceada por el sol, su rostro estaba marcado por las líneas de la vejez, portaba una gorra azul con el escudo del equipo “rolo” de fútbol “Millonarios”, un pantalón beige doblado hasta las rodillas y una camiseta blanca con azul que forraba su barriga.
Hombre de cincuenta y seis años de edad, comprometido con su trabajo diario en el puerto, maneja un bote, propiedad de unos ganaderos que mensualmente de cancelaban $350.000, sin embargo cuando no lo manejaba se rebusca en una canoa transportando pasajeros por el río.
Contó que le gustaba la época del ferrocarril, debido a que tenía más trabajo, además dijo que se cosechaba mucho el maíz, ajonjolí, cacao y plátano entre otros productos, con tristeza decía que habían unas lanchas grandes y al mirar a su alrededor decía con nostalgia “resulta que ya todo se acabo aquí, no hay nada que hacer ”.
Apenado por el agua dentro de la chalupa, dejó de almorzar, se tiró al agua y empezó a trapear la lancha, a pesar de estar detenido el bote me asusté, porque al secarlo se movía mucho y me daba la sensación de que se iba volcar, el señor riéndose nos decía “tranquilos que ahí no les pasa nada”.
En el transcurso de la conversación dijo que había estudiado en Berrío pero que solo había cursado hasta segundo de primaria. Con melancolía contaba anécdotas de su familia, sus hermanos y madre, uno de ellos murió y con tristeza decía que su hermano era propietario de seis lanchas pero que la viuda las había vendido; profundizando en su círculo familiar contó que su mamá aún está viva y es residente de Puerto Berrío, más exactamente en el barrio Tulipanes, su casa tiene todo los servicios públicos tradicionales. Con orgullo afirmó que tenía una hija de dieciocho años estudiando en la Dorada Caldas, en la Universidad la Dorada, ingeniería de petróleos, finalizó su relato familiar diciendo que su compañera y los hijos de ella le colaboran a su hija con los gastos universitarios.
Decía con serenidad que en su trayectoria como chalupero solo se ha hundido dos veces, en las cuales siempre estuvo acompañado por pasajeros y favorablemente a parte del susto no les sucedió nada.
Agradecidos con don Jesús le pedimos que nos corriera la lancha hasta la orilla para poder bajarnos, le dimos las gracias y le deseamos suerte en su labor cotidiana.
Satisfecho por la adquisición de la información del chalupero me relajé un rato y disfruté del puerto y de la adrenalina al montar en lancha, minutos después me disponía a visitar de nuevo el parque con una amiga pero un compañero nos invitó a conocer las herramientas que utilizaban los pescadores para realizar su oficio, animados por la invitación nos encaminamos hacia el sector de los pescadores, allí realice varias entrevistas, la primera fue la del pescador el señor Luis Iván Marulanda, lo vimos parado al lado de un balcón y de una red de pesca, me acerqué y lo saludé y seguidamente le solicité una entrevista, con una sonrisa aceptó y al instante iniciamos la conversación.
Bajo, delgado, piel morena, cabello oscuro y un pequeño bigote son algunos de los rasgos del señor Marulanda, nacido y criado en Puerto Berrío, con buena disposición nos manifestó atracción por la pesca desde su adolescencia, en sus primeros años fue influido por los señores Rico y Santos -dos pescadores de la región-, con serenidad dijo que aún continúan con vida y admitió que residían en Puerto Olalla.
Le gusta la pesca porque gana buen dinero, narró que ha tenido días de ganarse entre $300.000 y $450.000, con alegría decía que en la subienda se cogía en un solo lance 20 arrobas de bagre y esto en efectivo representa entre seis y siete millones de pesos.
Su familia está compuesta por su madre y sobrinas, estas últimas se desempeñan como docentes en Puerto Nare, entre risas afirmaba que sentimentalmente estaba solo y que seguiría así.
Contó con hipocondría que una vez faltando cinco para las tres de la mañana estando debajo del puente mientras pescaban a un compañero de dio un infarto que le causó la muerte, mientras nos narraba el suceso miraba el suelo repetidas veces, provocando en mi un ahogo y sentimiento de melancolía.
Nos enseñó la herramientas que utilizaba para la pesca, en ellas se encontraba una red, un palo – barrilla con la que “plumea” para limpiar el “lance” (sector de pesca).
Contentos por la buena actitud de don Iván Marulanda, le agradecimos su tiempo y disposición al contarnos parte de su vida personal.
Al terminar la conversación con don Iván ya nos estaba esperando un arenero, que quería contarnos parte de su vida y labor en Puerto Berrío.
Alto. Fuerte. Moreno. Joven. Musculoso. Energético y trabajador son algunos de los significantes de Ever Andrés Aguirre, nacido en Puerto Berrío, al calor de su tío Luis Eduardo se fue metiendo en el mundo de los areneros. Empapado en sudor y con la voz entrecortada por el agotamiento físico de su trabajo seguía narrándonos las razones por las cuales le gustaba vivir en Berrío y trabajar como arenero, no como electricista y soldador que eran labores en las que se había desempeñado en el trascurso de su vida.
A pesar de haber laborado en otros municipios ha preferido Puerto Berrío porque allí se encuentra su familia, manifestó un gran apego por su hogar, sin importar la cantidad de dinero que gane en otro sitio opta por estar con los suyos.
Complacido por la contribución de Ever me despedí dándole un apretón de manos y le deseé suerte en su vida.
Al terminar el encuentro con los personajes del sector El Puerto caminé con mi compañera hasta el parque Olaya Herrera.


En mi estadía en Puerto Berrío tuve la sensación de que todos sus habitantes eran una buena familia, puesto que se ayudaban mutuamente y el trato era cordial unos con otros. Con la gente que pude conversar pase agradables momentos y en ningún instante noté algún tipo de desorden público.

Ponencia de la MANE en Uniminuto

Por: Jhon Correa Serna.

El pasado ocho de noviembre  del presente año los estudiantes Víctor Correa, Simón Riveros, Amaury Núñez y el docente de ingeniería química de la UdeA Jorge Aristizabal  representantes de la MANE en Medellín, realizaron la ponencia de un nuevo Sistema de Educación Superior donde su objetivo es la educación superior como derecho fundamental e inalienable y bien común de la sociedad colombiana.
Como Sistema de Educación Superior (SES), propusieron que se garantice el  funcionamiento, orientación y coherente articulación en la educación pública colombiana con financiación del Estado,  además que debe ser; integrada, abierto a la comunidad, diversa, heterogénea y dinámica, con el fin de garantizar la calidad educativa, bienestar integral y autonomía, declaró el grupo de estudiantes.
La educación debe ser plural y crítica, las instituciones contemporáneas están bajo un paradigma “la educación debe servir a las necesidades del mercado”, expresó Simón Riveros, estudiante de arquitectura de la UNAL.
Como derecho fundamental buscan que el estado garantice el acceso, la permanencia y las condiciones materiales para todas las personas, generando de esta manera equidad social, un desarrollo en el bienestar de los colombianos y un beneficio colectivo, aseguró el grupo de la MANE.
Buscan una libre temática en la investigaciones universitarias, garantías materiales para todo tipo de proyectos, “queremos que la investigación no se rija bajo los lineamientos del gobierno, buscamos una libre investigación” ostentó Riveros.
 Como bien común establecieron la democratización de la educación superior, debido a que se obtiene este derecho fundamental por medio de la movilización social, luchas sociales, democráticas y populares, con al ánimo de alcanzar la plena financiación para asegurar la gratuidad general, afirmó el grupo exponente.


Procuramos que la se acabe la diferencia entre universidades territoriales y nacionales, debido a que la UNAL tiene presupuestos de la nación y la UdeA es financiada con un 8% de presupuesto territorial, sin embargo también recibe ayuda de la nación, además “Buscamos que el gobierno suba el promedio de inversión en la educación superior, debido a que es el más bajo de Latino América”, manifestó el docente Aristizabal.

Representantes de tres medios de comunicación/información ciudadanos hablaron del periodismo en Uniminuto

Por: Jhon Correa Serna.

Los representantes de los medios comunitarios Ciudad Sur, Visión 8 e infrarrojo, invitados por el docente Alexander Otalvaro y estudiantes de comunicación social – periodismo, presentaron una charla en Uniminuto el pasado 6 de octubre 2012, acerca de la importancia del periodismo ciudadano en la ciudad – región, enfocado en cubrir y contar sucesos cercanos y de interés comunal, el cual nace como fuente de información alterna a los medios tradicionales. Además contaron sus experiencias personales y la de cada uno de los proyectos que actualmente representan.
Alejandro Calle Cardona, fundador del periódico Ciudad Sur, soñaba con ser un gran corresponsal deportivo pero al ver tanta inequidad optó por ser un periodista ciudadano, cooperando en contar la verdad de los sucesos, desde los diversos puntos de vista y con las fuentes correspondientes, decía Calle Cardona en el foro.
Mauricio Aristizabal, subdirector del periódico comunitario de la comuna 8 - Visión 8, una cualidad del periódico es que trabaja de lleno con la comunidad, las fotografías y textos son realizados por ellos, el comité del periódico solo corrige ortografía y filtra información, sin embargo antes de publicar algo se le cuenta a la persona que se censuro y se le pide la autorización pertinente para poder propagar la información, manifestó Aristizabal.

Natalia Acevedo Serna, representante del programa Infrarrojo contó su trayectoria profesional desde que empezó a sus dieciocho años y carecía de oportunidades laborales hasta que los medios paliaban por su trabajo. Actualmente es una de las directoras del programa más costoso del canal Teleantiquia, contó que antes el programa tenía una mayor cobertura y podían viajar y hacer documentales del exterior, hoy en día están enfocados en hacer programas regionales.

Prácticas profesionales serán remuneradas

Por: Jhon Correa Serna.

El ministerio de trabajo planteó un proyecto de ley orientado a la remuneración de las prácticas profesionales, brindándoles a los estudiantes beneficios en el paso de la academia al campo laboral, estos serían: el pago del 75% del SMLV, prestaciones sociales y la aceptación de la práctica como experiencia laboral.

El Coordinador del Centro de Egresados, Empleabilidad y Práctica de la Corporación Universitaria Minuto de Dios, Sergio Andrés Gómez dijo para la universidad no es tan importante el hecho de la remuneración de la práctica, es más importante la calidad de la práctica que el estudiante valla hacer, sin embargo lo que busca la ley es garantizar unas condiciones óptimas de práctica, que sean justas, porque algunas empresas como no estaban obligadas a tener practicantes aprovechaban la necesidad que tenían las universidades y obtenían profesionales de calidad a bajos costos.
“Para nosotros como universidad es muy benéfico porque nos van a garantizar que los estudiantes hagan la práctica mucho más motivados, esto a la vez permitirá ser mucho más exigentes con el proceso de los estudiantes, porque si el estudiante va recibir una remuneración debe garantizar un buen desempeño”, señaló.

Además, aseguró  que “la universidad veta campos de práctica cuando estos no utilizan a los estudiantes en el área de su saber, al igual cuando explotan a los estudiantes”, por esta razón, en ocasiones se le retiran los estudiantes a la empresa en el transcurso de la práctica.
“No se pierden campos de práctica por que la empresa está obligada a tener un número fijo de practicantes por el número de empleados que tiene”, manifestó Gómez.

Meliza López Arroyabe, estudiante de comunicación social – periodismo del decimo semestre en la Corporación Universitaria Minuto de Dios, expresó que había realizado la práctica profesional en el año 2011, en la Alcaldía de Bello – Antioquia, le tocó realizar 960 horas que fueron las que le exigió la universidad, estas fueron remuneradas, cada hora se la pagaron a $2.170. Por ser el contrato con una entidad pública tenía hasta el 31 de diciembre de ese año para realizar las horas establecidas, además  podía organizar su horario como quisiera, por lo tanto pasaba una cuenta de cobro mensual y se la pagaban.

 “Es necesario que nosotros también tengamos un incentivo, porque no solamente le estamos ayudando a la empresa sino que nosotros también estamos adquiriendo experiencia y consideramos que ese trabajo que estamos realizando en pro de una organización merece una remuneración, por eso estoy de acuerdo con que se de esa ley”, Comentó López.
Añadió, un estudiante, practicante viene siendo una mano de obra bastante barata.

Elkin Foronda, comunicador social – periodista de Uniminuto, aseveró que había realizado sus prácticas hacía más de dos años en los grupos de investigación de la Corporación Universitaria Minuto de Dios. Estos estaban enfocados en darle a la universidad más prestigio y seriedad en los procesos de formación académica.

“No habían horas de práctica, sino que teníamos unas tareas que debíamos cumplir, porque se trataba de realizar investigaciones, entonces lo que nos exigían era compromiso”, afirmó Foronda.

Detrás de la propuesta de la remuneración de las practicas no se puede ignorar que el sistema capitalista – industria, recibe de parte del gobierno unos beneficios, por esto esas contrapartidas no son gratuitas, ya que el gobierno tiene unos proyectos con las empresas para reducir algunos impuestos, sin embargo es justo el pago de las prácticas, porque cuando un estudiante va dar este paso en su vida académica cuenta con un recorrido y lo más gratificante es que a él le cancelen de alguna forma el tiempo que le va dedicar a ellos, declaró Foronda.

Confirmó Foronda, “la práctica mía no fue remunerada, básicamente porque la universidad dentro de los procesos que comenzó sobre todo por requerimientos del Ministerio de Educación Nacional no tenía estructurado adecuadamente como hacer para pagarle a los estudiantes una práctica”.


De acuerdo con Foronda, los practicantes en algunas entidades son simplemente conejillos de indias, porque no les pagan pero el trabajo todo el que quieran y en una ciudad como Medellín no se puede ir a un restaurante y simplemente pedir un almuerzo, necesariamente se necesita el dinero.

Paralelo -a sangre fría-

Por: Jhon Correa Serna.

En este texto voy hacer un paralelo de los personajes principales de la novela “A SANGRE FRÍA” del autor Truman Capote entre el filme “A SANGRE FRÍA” que fue dirigido por el director Jonathan Kaplan. Además mencionare personajes que no aparecieron en la película, pero que fueron esenciales en la investigación de Capote.

El autor Truman Capote describe Herbert William Clutter de la siguiente manera; “tenía cuarenta y ocho años y, como resultado de un reciente examen médico para su póliza de seguros, sabía que estaba en excelentes condiciones físicas. Aunque llevaba gafas sin montura y era de estatura mediana —algo menos de un metro setenta y cinco— el señor Clutter tenía un aspecto muy masculino. Sus hombros eran anchos, sus cabellos conservaban el color oscuro, su cara, de mandíbula cuadrada, había guardado un color juvenil y sus dientes, blancos y tan fuertes como para partir nueces, estaban intactos. Pesaba setenta y seis kilos”.[1] En la película el personaje del señor Clutter fue personificado por el actor Kevin Tighe, el cual es muy parecido físicamente al señor Clutter descripto por Capote, en la película se expuso a los Clutter como una familia respetable en el pueblo; trabajadores, amables, siempre dispuestos a ayudar a todo el mundo y religiosos, esa es la misma imagen con la que Capote los describió en su novela.

En el filme se muestra a la señora Clutter como una enferma mental, Capote también argumenta lo mismo en la novela un ejemplo “era “nerviosa”, tenía sus “rachas”; ésos eran los términos en que la describían quienes la querían”.[2] El personaje de Bonnie Clutter es una de las similitudes entre la novela y el filme.

El personaje de Nancy Clutter fue semejante tanto en lo dicho por Capote como en el fílmico, interpretado por la actriz Margot Finley, Truman capote la describe así; “Nancy era una muchacha bonita, esbelta, ágil como un chiquillo pero lo más hermoso que tenia era sin duda el cabello, castaño, corto (cien pasadas de cepillo al levantarse, y otras cien al irse a acostar) y la tez bruñida a base de jabón, todavía un poco pecosa y bronceada por el último sol del verano. Desde luego, aquellos ojos suyos, a la justa distancia uno de otro, oscuros y translúcidos como la cerveza a contraluz, eran los que al primer golpe de vista la hacían parecer simpática, los que anunciaban su falta de recelo y su carácter juicioso pero muy despierto”.[3] Es sin duda muy parecida a la Nancy que se aprecia en la película de Kaplan.

Kenyon Clutter es contado por Capote de la siguiente manera; “Kenyon, muchacho de anchas espaldas, fornido como su padre, o más.[4] Un chico sensible y reservado. Los de su edad lo consideraban estirado, pero lo excusaban diciendo: — ¡Oh, Kenyon! Ese vive en su mundo”.[5] En la novela al igual que en la película se expuso un joven callado, solitario y aplicado académicamente.

Los cuatro personajes de la familia Clutter fueron muy similares en los dos formatos presentados por Capote y Kaplan.
Richard Hickock o Dick como lo llamaban, uno de los asesinos de la familia Clutter, Capote lo describe de la siguiente manera; “Dick en paños menores era distinto del Dick vestido. Con ropa parecía un joven debilucho, rubio, de estatura corriente, descarnado y hasta hundido de pecho. Desnudo demostraba ser todo lo contrario.: un atleta de peso ligero. Una cara de gato, azul y enseñando los dientes, tatuaba su mano derecha y una rosa azul florecía en uno de sus hombros. Otros dibujos realizados y tatuados por su propia mano adornaban brazos y torso. Pero ni el físico de Dick ni la galería a pluma que lo adornaba producían la singular impresión de su rostro, que parecía compuesto de partes dispares. Era como sí le hubieran partido la cabeza en dos, como una manzana, y luego hubieran juntado otra vez las dos partes pero un poco descentradas. Algo así había ocurrido. La imperfecta alineación de sus rasgos se debía a un accidente de automóvil que había tenido en 1950; su rostro alargado y estrecho resultó alterado, el lado izquierdo le quedó sensiblemente más bajo que el derecho y, por lo tanto, los labios un poco oblicuos, la nariz sesgada y los ojos no sólo a distinto nivel sino de distinto tamaño, el izquierdo con una mirada furtiva de reptil, venenosa, maligna”. [6] Por otra parte, Kaplan, expuso el personaje de Dick como un joven alegre, chistoso, con una cicatriz debajo de uno de sus ojos, el cuerpo si era parecido al narrado por Capote, pero en el rostro le falto, debido a que no tenía la cabeza deforme como la de Richard Hickock.

Perry Smith, compañero de Dick en el crimen de los Clutter, “su madre había sido una india de pura raza cherokee y de ella había heredado aquella tez, el color yodo de la piel, los oscuros ojos húmedos, el pelo negro siempre con una buena cantidad de brillantina y tan abundante que le permitía llevar largas patillas y un mechón corto caído sobre la frente a modo de flequillo. Si la aportación de su madre era evidente, los labios rozados y la nariz afilada confirmaban su presencia, al igual que aquel aire malicioso de arrogante egocentrismo irlandés que con frecuencia animaba la máscara cherokee y que llegaba a dominarla por completo cuando tocaba. La guitarra y cantaba”.[7] “Estaba también lisiado y las heridas que había sufrido en un accidente de moto eran más graves que las de Dick. Usaba botas negras de media caña. Nunca lograba dar con pantalones a medida de la raquítica parte inferior de su cuerpo, llevaba tejanos arremangados y una chaqueta de cuero”.[8] Dick consideraba a Perry como “todo un tío” aunque quizás un poco “engreído”, “sentimental” y demasiado “soñador”. Así mismo lo muestra el director Kaplan en la película además le suma al personaje un alto grado de sensibilidad, amor a la música y angustian por su pasado. Truman Capote decía de Perry “su rostro le fascinaba. Desde cada ángulo le producía una impresión diferente. Era un rostro cambiante y los experimentos frente al espejo le habían enseñado a controlar sus expresiones, a parecer ora amenazador, ora pillo, ora sentimental; una inclinación de la cabeza, una contracción de los labios y el gitano corrompido se convertía en un jovencito romántico”. Tanto Capote como Kaplan muestran a un personaje que se drogaba con aspirina, físicamente un poco parecido.

La película del director Kaplan es menos detallista que la novela de Capote, debido a que se baso solo en los personajes centrales (familia Clutter, Perry, Dick, detective Dewey). Pienso que al filme le faltaron personajes que relucieron en el cuarto capítulo de la novela, además le dieron a la misma un alto grado de veracidad y contexto, los personajes a los que me refiero son:
-       Don Cullivan (amigo de Perry), visito a Perry cuando estaba preso.

-       Doctor Jones (Psiquiatra), se ofreció a examinar voluntariamente a Dick y Perry.

-       Presos de la “Hilera de la Muerte”.

La ausencia de estos personajes y varios más en el filme, hicieron que el final en la propuesta de Kaplan, quedara como un “trailer”, debido a que se excluye toda la parte donde los dos presos conviven en la cárcel, gestionan peticiones para refutar la pena de muerte dictada en la corte y conocen las historias de sus compañeros de la “Hilera de la Muerte”.

Por otra parte pienso que es admirable como Capote logra que el lector sienta agrado por la familia Clutter al inicio de la novela, y al final de ella el mismo sentimiento por los presos, al igual me gusto mucho como caracteriza a los personajes, de tal manera que logra crear un sentimiento de familiaridad con ellos.


[1] A sangre fría – página 4
[2] A sangre fría – página 5
[3] A sangre fría – página 19
[4] A sangre fría – página 95
[5] A sangre fría – página 44
[6] A sangre fría – página 32
[7] A sangre fría – página 15

[8] A sangre fría – página 34

Perfil Miguel Ángel Arango

Por: Jhon Correa Serna.

Voz fuerte. Sociable. Apresurado. Trabajador… son algunos de los adjetivos que definen a Miguel Ángel Arango, también sus rasgos: piel morena, alto, corpulento, cabello lacio puntiagudo, camisa a cuadros, jeans y un bigote exiguo caracteriza su rostro; debido a que lo porta desde su juventud.
Hombre comprometido con su trabajo diario en la empresa Trasteos Medellín, donde es auxiliar de trasteos. Uno de los más activos según sus compañeros, cuando el camión que le corresponde asistir a él no tiene trabajo, se rebusca “el camello” con otros camiones.

Charlatán, bebedor  y parrandero son significantes que le ayudaron a ligar un lazo de amistad entre él y sus compañeros, pero a la vez perjudicaron su relación familiar,  puesto que, no controla sus necesidades de consumo. En este caso debidas alcohólicas. “Me gusta tomar hasta emborracharme, quedarse prendo o iniciado, no. Eso no aguanta” decía Arango, en la charla – entrevista que estábamos teniendo desde hacia varios minutos atrás, estaba en su hogar, miré la hora y eran aproximadamente las 11:00am y el calendario marcaba el día 21 de octubre del 2012.

Hacía frío, a pesar de estar al interior del hogar del señor Arango; una casa pequeña, estaba toda su familia, note que tenían sus pertenencias amontonadas por doquier, nos encontrábamos solos sentados en el comedor, su familia estaba en las piezas sin percatarse del tema de nuestra conversación. Ésta conformada por su esposa y dos hijos, en el matrimonio, ya que tenía un hijo fuera de él. Este hijo le había generado malas relaciones en su entorno familiar.

Aficionado por los tangos, la música popular y las baladas románticas, el señor Miguel sonríe mientras coreaba las canciones de Carlos Gardel, su fuerte risa retumbaba mientras recordaba sus coplas favoritas.

Un poco desactualizado de la tecnología, porta un celular Nokia 1616, el cual utiliza sólo para llamar y recibir llamadas, no utiliza la computadora – la internet y, asevera no necesitarlas, su relación con la tecnología se funde en la encendida y apagada de la televisión. Sus programas favoritos son: documentales del comportamiento de animales en Discovery Channel, animados de Disney, noticias y películas de acción preferiblemente orientales.
Su deporte favorito es el trote, lo practica poco por sus obligaciones económicas y laborales, hace pocos meses incursionó en el mundo de las bicicletas, debido a que en su trabajo negocio tres maquinas, la cuales adquirió para poder practicar el ciclismo. Haces par meses aprendió y hasta hoy mínimo un domingo al mes visita la ciclovía.

Sus hijos un niño de diez años y una joven de quince años, con ellos tiene a menudo altercados verbales que indisponen a todo el núcleo familiar.
La familia Quintero - Arango; su madre y hermanos, conversación que había tenido con anterioridad, consideran que la señora Brígida, esposa del señor Arango, ha indispuesto a sus hijos contra él, puesto que, desde su infancia cargan un rencor y recelo por su padre.

Su hijo dice que su padre es regañón y grotesco con él, asegura tener una buena relación con su madre. En lo que eh observado el niño le hace caso sólo a su madre, a su padre parece temerle, sin embargo no le obedece.
Su hija tiene grandes conflictos con él, se presume el inicio de estos por la influencia de su madre, la cual le concede toda clase de permisos, incluso ah llegado a desautorizar al señor Arango frente a sus hijos.

Mientras el señor Arango contaba la relación que tenia con su familia, su vos conservaba el tono fuerte que le caracteriza, su presencia era rígida y conservaba su postura erguida , sin embargo, admitía sentirse solo, más que todo los domingos, día de descanso laboral. La familia Quintero – Arango corrobora  este estado, advierten que anda solo, incluso cuando la familia asiste a la misma eucaristía, el es por un lado y su familia por otro.


Miguel Arango, hombre solitario, vive en la rutina, conformado con su relación familiar, con una falsa sonrisa dice, que el día que tenga que irse de su hogar lo hace, sin embargo hasta hoy y por más de diez años el señor Arango a aguantado un matrimonio que le carcome su felicidad y le aumenta su soledad y tristeza.

Crónica de la fiesta del libro en Medellín

Por: Jhon Correa Serna

Deseosa de un nuevo libro e invertir la tarde de ese viernes en un plan cultural, Andrea Jiménez se dirigía a la Fiesta del Libro de Medellín, estaba a bordo del Metro de la ciudad.
Viajaba animada porque estaba segura que en esa tarde iba aprender muchas cosas que le servirían para su vida y su formación como futura profesional.
Al salir de la estación Universidad del Metro de Medellín, miró la hora en uno de los relojes exteriores y supo que eran las tres pasadas, caminó hacia la entrada del Jardín Botánico, notó que había una larga fila y por esto apresuró el paso.
Hacía calor, sin embargo hizo la fila tapándose el rostro con las manos para evitar una insolada. Ingresó al Jardín Botánico, sintió que allí el aire era más fresco, caminó por todo el Jardín, dio bastantes vueltas por los stands del Orquideorama, miraba libros como en busca del suyo, después de varias horas se interesó por el libro “opio en las nubes”, el cual no adquirió.
Le gusta andar sola, asegura que en ese estado es más autónoma, entra en contraste con la literatura y compra los libros que le interesan realmente, no él que su acompañante le diga o recomiende es su defecto.
Tenía toda la tarde libre, quería aprender, divertirse y comprase un buen libro.
Caminó hacia la salida del Jardín, al salir buscó el cajero automático, saco cuarenta mil pesos, de los cuales destinó treinta mil pesos para el libro y diez mil pesos para gastar en la noche. Ingresó de nuevo al Jardín, se dirigió al stand donde había visto el libro “opio en las nubes”, quería comprarlo, pero ya lo había leído, indecisa optó por comprar “el beso de Edith”, el cual le costó veinte ocho mil pesos.
Siguió caminando por el Jardín, se dio cuenta que hacía pocos minutos había iniciado la conferencia de “cine y literatura en Colombia” dictada por Cesar Álzate, sin dudarlo ingresó.
Se aproximaban las siete de la noche, acababa de salir de la conferencia cuando le sonó el celular. Eran unos amigos que se dirigían al Parque de los Deseos, a la presentación del nuevo libro de Daniel Samper, entre charla y risas quedaron de encontrarse diez minutos más tarde en la estación Universidad.

Complacida por su compra y lo realizado en la tarde se dirigió a cumplirle la cita a sus amigos.

Condiciones de trabajo en la vía del ferrocarril de Antioquia

Por: Jhon Correa y  Llely Laverde

El departamento de Antioquia como solución al aislamiento que se padecía por causa de las condiciones geográficas del mismo planteó la idea de ejecutar un proyecto de trasporte que relacionara a Antioquia con otras regiones del país. Esta necesidad condujo a divisar la aspiración del “Ferrocarril de Antioquia”. Este deseo de progreso fue apoyado por el entonces Presidente del Estado Soberano de Antioquia - Pedro Justo Berrío, por medio de la ley 78 del 30 de abril de 1866, con la que autorizó la apertura de camino por medio de rieles que comunicara a la ciudad de Medellín con un río navegable.
Pantanos y aguas negras eran las características de las vía férrea en los primeros dieciocho kilómetros de carrilera construida desde el municipio de Puerto Berrío –Antioquia, los obreros soportaban pésimas condiciones de trabajo así lo expresa Aníbal Galindo en su informe “los hombres que han ejecutado esta obra, trabajando sumergidos en el agua, expuestos al sol abrazador, devorador por los insectos, durmiendo a la intemperie, respirando la muerte en la emanaciones de estas aguas pestilenciales”, esta situación de insalubridad, malestar y peste provocó enfermedades y contagios de las mismas en los obreros. Esto llevó a la falta de jornaleros para la continuación del proyecto, por la cual la solución fue importar trabajadores chinos y canarios, con el compromiso de brindarles buenas condiciones de salubridad, alimentación y hospedaje.
Por otra parte, los trabajos en la vía eran adelantados por los militares dirigidos por el General Francisco Jaramillo, estos limpiaron el camino, derribando gran parte del rastrojal.
Los ingenieros eran guiados por habitantes de la región quienes conocían la selva y los caminos que podrían ser más afines para la construcción de la vía férrea.
Para el siglo XIX los trabajadores y viajeros usaban la quinina para evitar las enfermedades que producían los gérmenes, así mismo las fiebres por el cambio de clima. Otra característica para garantizar la salud era una conducta de limpieza y aseo personal, ya que en sus dogmas percibían al sereno y vicios como perjuicios.

Ya para el año de 1883, comenzaron aparecer varias enfermedades que no eran conocidas en el departamento de Antioquia, “los malos aires” por así decirlo se encontraban todos los males que para ese entonces comenzaron a  brotar. El sereno y la variedad de climas que constantemente se presentaron, trajeron consigo a un grupo de diminutos invasores que puede hacer que nuestros cuerpos enfermen; estos invasores reciben el nombre de "gérmenes".
Muchas personas que conforman nuestra sociedad actual, consideran que los gérmenes son bichos, piojos u otros “animales asqueroso”. En realidad, los gérmenes son unos organismos diminutos, o seres vivos, que pueden provocar enfermedades. Los gérmenes son tan diminutos y difíciles de detectar que se pueden introducir dentro de nuestro cuerpo sin que nos demos cuenta. De hecho, los gérmenes son tan pequeños que se debe utilizar un microscopio para poderlos ver. Cuando se introducen en nuestro organismo, no sabemos que los tenemos hasta que presentamos síntomas que indican que nos han atacado.
En el Ferrocarril no es muy usual que publiquen ciertos detalles vívidamente de los peones,  ellos sufrían ciertas enfermedades terminales por falta de recursos e higiene, a pesar de laboral allí tenían que construir sus propias casas, hacer cocinas improvisadas con lo que les proporcionaba la naturaleza,  además tenían que aguantarse un sol intolerante y un enfriamiento en la mañana muy precipitada, debido a esto había toda clase de bichos como pulgas, chinches donde la única manera de lograr deshacerse de ellos era por medio de la incineración.
Los peones no tenían buenas condiciones para laborar ya que ni se bañaban, sus necesidades debían ser en letrinas que duraban días y era muy escasa la persona que duraba dos a tres meses allí laborando ya que vivían expuestos a muchos riesgos, trabajando 10 horas diarias en medio de dificultades y enfermedades;  la salud era muy mal llevada porque las enfermedades que les daba a los peones por parte de la manera como vivían eran muy extrañas, sin cura y cuando el médico los observaba era demasiado tarde solo lograba hacer curaciones a algo que es terminal.
Cuando el departamento médico del Ferrocarril de Antioquia no solo se estableciera como departamento sanitario, vigilante de la salud de los trabajadores si no también en controlador de la salud pública y es así que a través de las observaciones médicas y de higiene que tenían los trabajadores empezaron a reconocer las problemáticas en las que estaban, “el departamento médico del ferrocarril no solo ayudaría a la empresa y a sus obreros si no al Estado. Evitando la perdida de la fuerza de trabajo en los Antioqueños”.[1]

BIBLIOGRAFÍA
La Practica de la Medicina en el Ferrocarril de Antioquia – Libia J. Restrepo de Quintero.
Informe Ferrocarril de Antioquia, Imprenta del Estado 1879.
Actas de la Junta Directiva #5 septiembre 19 de 1898. “Azaña de una Raza entre Dos Rieles”.
Informe de una Comisión – Imprenta del Estado Medellín 1883.
Ferrocarril de Antioquia – Historia de una Empresa Heroica.

CIBERGRAFÍA




[1] López.  Marco A. Informe del Ferrocarril - p. 1703.